Desde la autorización de inversión extranjera hasta que tienes el negocio en marcha y puedes facturar.
Crear una sociedad en el Principado implica pasar por varias administraciones en un orden concreto. Un paso mal planteado retrasa toda la cadena. Nosotros lo llevamos entero.
La forma jurídica, el reparto del capital y el objeto social no son trámites burocráticos: condicionan cómo vas a tributar, quién puede decidir y qué podrás hacer el día de mañana. Merece la pena dedicarles la primera conversación.
También hay que valorar si la sociedad debe ir acompañada de una residencia activa para quien la dirige, porque a menudo ambos procesos van unidos y pueden planificarse a la vez.
Una sociedad andorrana tiene obligaciones contables y fiscales desde el primer día. Si quieres, nos ocupamos nosotros mismos, de modo que el mismo despacho que te ha constituido la sociedad te lleva la contabilidad y los impuestos.
Cuéntanos tu proyecto y te diremos, sin compromiso, cuál es la mejor vía para establecerte en Andorra.